La evolución del entrenamiento en el ciclismo
Desde una perspectiva evolutiva en modalidades altamente dependientes de la componente física y fisiológica, el trabajo a realizar en cada entrenamiento debe estructurarse meticulosamente con el fin de promover las adaptaciones deseadas en el atleta para alcanzar niveles superiores de rendimiento deportivo.
Cuando llegué al mundo del ciclismo, hace ya algunos años, todo era muy diferente y menos desarrollado que hoy en día. En aquel entonces, los niveles de entrenamiento eran bastante subjetivos y, a veces, poco específicos. También se trabajaba con frecuencia sobre la base del porcentaje de la frecuencia cardíaca, algo que hoy en día incluso en los gimnasios y las clases de indoor cycling está completamente desajustado e incluso no se recomienda.
Actualmente, los niveles de entrenamiento son muy específicos, se trabaja con mucha más rigurosidad y con una enorme calidad: para ello contribuyen en gran medida los innumerables estudios publicados anualmente en la modalidad, así como la especialización de equipos de entrenamiento de alta calidad y fiabilidad, en particular los potenciómetros (sistema de medición de la fuerza ejercida por el atleta cuando pedalea).
Las directrices internacionales de entrenamiento de ciclismo preconizan una estructura de 7 niveles de entrenamiento basados en la potencia y cinco basados en la frecuencia cardíaca (punto a desarrollar en la próxima edición).
Como ya adelanté, el sistema de «medición» y control directo del entrenamiento ha evolucionado mucho en los últimos años, y hoy en día se recurre esencialmente a sistemas fiables de medición de la fuerza instantánea del ciclista, en detrimento de los valores de frecuencia cardíaca que entraron en declive hace ya algunos años. Esta situación refleja la evolución que ha sufrido la modalidad, fruto de un conocimiento científico cada vez mayor de la modalidad, así como de la necesidad constante de mejorar las herramientas de entrenamiento a disposición de los atletas, lo que ha llevado a la aparición de innumerables atletas de referencia a nivel mundial.
Este fenómeno es fácilmente constatable hoy en día por el enorme abanico de atletas que encontramos como candidatos en cada una de las pruebas de renombre internacional, por la enorme calidad de los 15/20 mejores atletas en cada una de esas competiciones, así como por la mayor competitividad e imprevisibilidad en el resultado final de las mismas.
El ciclismo y la potencia
Con cada vez más ciclistas recurriendo a medidores de potencia, los diferentes métodos y programas de entrenamiento han tenido que sufrir alteraciones profundas, habiéndose desarrollado en los últimos años nuevos softwares, todos basados esencialmente en la fuerza/energía instantánea producida.
Los diferentes niveles de entrenamiento utilizados hoy en día tienen como base de su estructuración la potencia/fuerza del ciclista en el Umbral Anaeróbico, respetando los principios fundamentales de la fisiología del ejercicio, así como la experiencia acumulada y compartida por entrenadores y atletas en todo el mundo desde hace ya cerca de dos décadas, época en la que se empezó a entrenar a través de la potencia.
De forma genérica, el Umbral anaeróbico puede considerarse como la intensidad máxima que el atleta consigue soportar inmediatamente antes de empezar a instalarse la fatiga.
Todas estas consideraciones explican en parte la cada vez mayor competitividad emergente en esta apasionante modalidad, donde también conseguimos tener dignos representantes luso en la élite ciclista internacional… ¡entre ellos, un campeón del Mundo!
¡Buenos entrenamientos!
Tiago Aragão
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